En tan solo unos días, Jake, Kate y Rookie se volvieron inseparables.
Fuente: @itskatellis
Rookie abrazó plenamente su nueva vida, como si siempre hubiera sido parte de la familia. Se convirtió en el pequeño más amigable y apreciaba cada momento.
“Es el cachorro más amigable, cariñoso y de aprendizaje más rápido que he conocido. Bienvenido a la familia, novato”, escribió Kate.
En su primer viaje a casa, la pareja se aseguró de tener todo lo que Rookie necesitaba para una vida cómoda.
Ver su reacción al llegar a un hogar cálido no tiene precio y Kate no podría estar más agradecida por ese día de voluntariado.
Aunque nunca planeó tener un perro, sus sueños de tener un doggo pequeño, rubio y que no mudara de pelo se hicieron realidad de la mejor manera posible.
Fuente: @itskatellis
Un nuevo capítulo en Chicago
Con cada nuevo día, Rookie y su familia se embarcaban juntos en nuevas aventuras.
Disfrutaban de paseos por la ciudad, paradas de puppuchino y baños (a veces no deseados) cuando Rookie los necesitaba.
La familia se mudó recientemente a Chicago y comenzó un nuevo capítulo en su vida.
Rookie ahora pasa sus días al lado de su mamá y su papá, lejos de la vida de la perrera, disfrutando del sueño de todo perro de tener un hogar amoroso.